Adelgazar es fácil… Si sabes cómo.

Hace unos días hice las siguiente preguntas por instagram sobre adelgazar:

  1. ¿Quieres adelgazar? El 77% votaron SÍ.
  2. ¿Sabes cómo hacerlo? Aproximadamente salió un 50-50. La mitad afirmaban que SÍ, la otra mitad que NO.
  3. ¿Qué te lo impide? Las respuestas variaban, pero las palabras más sonadas eran fuerza de voluntad, vida social y adicción a la comida guarri.

El post de hoy va dedicado a aquellas personas que no saben cómo adelgazar. Más adelante, si la pereza no me lo impide, escribiré para aquellas personas que sí saben como adelgazar pero tienen dificultades para llevar la teoría a la práctica… La historia de mi vida, jé.

-IMPORTANTE: Siempre que diga “adelgazar” me voy a referir a perder grasa, no necesariamente a reducir kilos.

-IMPORTANTE II: Si quieres adelgazar lo mejor siempre es acudir a un nutricionista que te enseñe a comer y se adapte a tus necesidades. Aquí lo que pretendo es darte unas “pinceladas” de lo que puedes hacer para ayudarte a lograr tu objetivo basadas en mi experiencia personal.

Dejémonos de rollos y empecemos. Estos son los pasos que tienes que seguir para adelgazar:

Paso #1: querer adelgazar de verdad, no por razones ajenas a ti

Quizá te parezca una tontería, pero esto realmente marca la diferencia.. Esto significa que tu motivación debe ser real y venir de dentro. Recuerda: TODO EL MUNDO quiere ser millonario, todo el mundo quiere tener un cuerpo estupendo, pero MUY POCOS están dispuestos a poner el trabajo para conseguirlo. Ejemplo para que lo entiendas: a mí me encantaría hablar 8 idiomas, pero no estoy dispuesta a invertir mi tiempo en encerrarme en mi habitación a estudiarlos. Me parecería súper guay saber hacer parkour, pero no estoy dispuesta a romperme la crisma practicando mi salto mortal. En resumen: querer perder peso únicamente porque es lo que marca la sociedad no será suficiente. Tienes que quererlo porque realmente significa algo para ti.

Paso #2: olvida todas las gilipatrañas que te han vendido hasta ahora

No, para adelgazar no necesitas semillas de chia, ni maça, ni açai, ni polvos mágicos de espirulina. Eso es postureo del duro. Aún no es ilegal difundir información carente de evidencia científica, así que mucho cuidado con la info nutricional-sensacionalista que te encontrarás en los medios. A lo mejor en una revista has leído que no puedes juntar las proteínas con los hidratos de carbono, o que la fruta después de comer fermenta y explota en tu estómago, y que no puedes beber durante las comidas. En la tele ha salido un experto hablando sobre las maravillas de la dieta alcalina. Oh, cuéntame más de tu negocio millonario. Si bebes limón con agua en ayunas, desintoxicarás tu cuerpo y acelerarás la quema de grasa a ritmo de un ferrari. Todas estas cosas -como diría Aitor Sánchez- no son más que nutrichorradas. Y cada vez que oigo una, me hierve la sangre y se muere un gatito. Por no hablar de los mitos extendidos como que toda la grasa engorda y los huevos suben el colesterol. PARFAVAR, eso ya se quedó en el siglo pasado. Con el tiempo, aprenderás a filtrar la información y saber de quién fiarte y quién no. Los “vende humos” están en todas partes, así que de momento, lo mejor que puedes hacer es cuestionarte todo lo que oigas/leas y obtener información de fuentes fiables (al final de este post te dejo unas cuántas).

Paso #3: come comida real al menos el 80% del tiempo

¿Por qué crees que la obesidad se ha multiplicado en las últimas décadas? Fácil: cada vez comemos más “productos” elaborados por grandes empresas y cocinamos menos comida de verdad. Galletas y cereales para el desayuno, tortitas de arroz/barritas como snacks, yatekomoyaki no sé qué para comer, sandwich de embutido cutre y pan bimbo para cenar. Si tu alimentación se basa en estos productos ultraprocesados que ni nutren, ni sacian, ni son saludables, obvio que vas a engordar. En este post te hablo más detenidamente sobre qué es la comida real, pero te lo resumo en unas palabras: verduras y hortalizas, tubérculos, fruta, carne, pescado, huevos, legumbres, lácteos naturales, frutos secos y semillas, cereales integrales. ESO ES COMIDA, MY FRIEND. Lo demás son alimentos superfluos, inventos de la industria alimentaria para sacarte el dinero. Suena un poco conspiratorio, pero no puede ser más cierto.

Como habrás notado, he escrito “al menos el 80% del tiempo”. Vivimos en un ambiente obesogénico. La comida basura está everywhere y nuestra cultura promueve un ocio bastante poco saludable. En cierta medida -unos más que otros- todos necesitamos cierta flexibilidad. No pasa nada por salir y tomarnos unos vinos o cervezas, ir a comer fuera de vez en cuando y darnos un capricho cuando nos de la real gana. Lo realmente importante es que esto no sea parte de tu rutina diaria, lo que cuenta es lo que haces la mayor parte del tiempo, y no al revés. No te obsesiones.

Paso #4: Ajusta, experimenta, y crea una dieta de por vida a tu gusto

Si ya has cumplido el paso 3 y has aprendido qué alimentos son saludables y cuáles son basura, enhorabuena, ya has logrado lo más importante. Pero si quieres hilar más fino, es hora de hacer los últimos ajustes. Tienes que ser consciente de que cada persona tiene un cuerpo diferente, una vida diferente y un entorno diferente. Con esto quiero decir que no hay una dieta única para todo el mundo, tienes que descubrir lo que te funciona a ti. Puedes probar distintos tipos de alimentación según tus gustos, preferencias y necesidades. Puedes probar con una alimentación más baja o más alta en carbohidratos, puedes saltarte el desayuno si odias comer por las mañanas, puedes hacer 2, 3 ó 4 comidas al día. Quizá tu cuerpo no tolere bien el gluten, o los lácteos… Prueba, prueba, y prueba hasta que te sientas divinamente con lo que comes. Dieta paleo, vegana, dieta piñata, llámala X, todas son válidas siempre que estén basadas en comida real. Y siempre que sea una dieta que puedas seguir para siempre. Si te sientes incómoda con tu alimentación, si no disfrutas del proceso y de los alimentos que estás comiendo, lo estás haciendo mal. No se trata de elegir la mejor dieta, sino de diseñar un estilo de vida que puedas seguir para siempre. 

Paso #5: ¿Y el ejercicio pa’ cuándo?

Sí, cariños, cuando se trata de perder grasa, el ejercicio es esa parte de la que casi todo el mundo se quiere escaquear. Alimentarte bien te ayudará a tener una buena salud y adelgazar, pero sin el ejercicio… Digamos que ‘la mesa se queda coja’ (vaya metáfora de mierda, pero se entiende). Mantener tu cuerpo activo y darle un poco de caña es necesario para que vivas más y mejor. El ejercicio previene un montón de enfermedades, evita que tu cuerpo se atrofie y parezcas un saco de huesos andante, y por su puesto te ayudará a eliminar el exceso de grasa que puedas tener.

No soy ninguna experta fitness, pero si algo he aprendido de los que sí que lo son, es lo siguiente:

  • Hay que mover el culo siempre. Nada como una aplicación de pasos para darte una idea de tu actividad diaria. Si haces menos de 6 mil pasos, eres prácticamente una marmota y quemas muy poquitas calorías. Si haces entre 5 y 10 mil pasos, has pasado de nivel marmota a nivel marmota menor. No está mal, pero convendría mejorar para quemar más calorías. Entre 10 mil y 15 mil pasos sería lo  ideal, y más ya sería una fantasía, pero es muy complicado teniendo en cuenta nuestro estilo de vida.
  • El entrenamiento de fuerza es más efectivo que el entrenamiento cardiovascular para la pérdida de grasa. Sí, aunque seas mujer. Deja de correr, que no sirve pa ná, y ni si quiera te gusta. ¡Es broooma! Ahora en serio. Es necesario tener un mínimo de musculatura, no sólo por salud. Cuanto más músculo tengas, más calorías quemará tu cuerpo. No puede ser que no seas capaz de hacer ni una sola flexión. Eso significa que eres débil. Hoy quizá no te importe, pero en unos años, notarás la diferencia y empezarán los problemas. El entrenamiento cardiovascular (correr, nadar, bailar…) es muy beneficioso, pero si tuviera que recomendar sólo uno, sin duda elegiría el de fuerza. Aunque lo ideal sería una combinación de ambos.

Paso #6: duerme suficiente

Hay quien dice que ya dormirá cuando esté en la tumba. Como dice alguien a quien admiro, si no duermes, probablemente ese día llegue más pronto de lo que piensas. Dormir es muy importante para mantener una buena salud, y no hacerlo dificulta en gran medida la quema de grasa, entre otros muchos problemas que no tienen cabida en este apartado. DEJA EL TWITTER Y EL FEISBUS Y VETE A DORMIR.

Aquí se termina mi pequeña guía de adelgazamiento para dummies. Ten muy presente que este post es una manera muy simplificada para enseñarte a adelgazar. Si tienes problemas de salud o complicaciones de cualquier tipo acude a un profesional. Yo no soy nutricionista (aunque estoy en ello) y sólo te estoy dando consejo en base a mi experiencia personal que creo que te puede ayudar.

Toda la información que ves aquí la he aprendido de profesionales de la salud que utilizo como referentes. Si quieres información más detallada, te dejo los links a sus blogs, que son una mina de oro donde encontrarás todo lo que necesitas saber:

https://www.fitnessrevolucionario.com/

https://realfooding.com/

https://fitnessreal.com/

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Cuando tanta información te vuelva chiflada… Simplifica. Somos el único ser vivo que necesita un nutricionista, cuando en el fondo, no es tan difícil.

Come comida de verdad basando tu alimentación en materias primas, no en alimentos elaborados con mil ingredientes.

Mueve tu cuerpo tanto como puedas. Camina más. Siéntate menos. Levanta algo pesado, aunque sea tu propio cuerpo. Pero no dejes de utilzarlo, o no encontrará motivos para mantenerse vivo.

(Qué final más trágico)

Espero haberte ayudado o al menos, darte un poco de luz en este oscuro camino.

Coco besis.

 

 

 

3 comments

    1. Adriana
    2. 3 meses ago
    3. Responder

    Me encanta como escribes, aplicaré esos consejos, creo que ya hago la mayoría de los pasos, me falta eso de “no hacer tartas y comerrmelas yo solita” …. ah no eso no esta en los pasos, es mi conciencia hablandome jijijiji…. besitos

    1. Enrique Montaño
    2. 3 meses ago
    3. Responder

    Ola k ase. Muy buen artículo y currado. Me encanta sobre todo la parte que dice que el entrenamiento de fuerza es mejor que el cardio para perder peso, puesto que es exactamente lo que yo hago ( hago 0 cardio) y se nota bastante no solo que pierdas sino que el cuerpo está más activo y sobre todo más tonificado. Más quisieran muchas personas tener el culete que tengo yo ahora 😉

    1. Paula Lucía
    2. 3 meses ago
    3. Responder

    Hellowiss!! Cada vez que entro en tu blog a leer los post me encuentro siempre un nuevo post que es ¡mejor que el anterior! Leerte no es aburrido coco, y eso ya es un gran paso en este mundillo 💪🏽
    Con respecto a las dietas; yo no sigo ninguna, solo intento adaptarme lo mejor que puedo a la comida real 100% y tengo que decírte que tienes razón, funciona. A parte, por supuesto, el ejercicio físico, que según leo he de cambiar mi rutina de 1 hora de cardio y 30 min de fuerza, e invertir los tiempos jajaja
    #graciascoco
    ¡Queremos seguir leyéndote!

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