La ensalada divina: sé original con este ingrediente triunfador

Hey coco. What’s up?

-My cholesterol, I guess

(100 puntos para el que haya pillado el chiste malo)

Hoy me apetece compartir contigo una ensalada súper fácil para triunfar allá donde vayas. Ya quieras sorprender a tu nuevo ligue, hacerte la cocinillas delante de tus amiguis o engañar a tu abuela para que piense que comes bien, el éxito está 100% garantizado.

¿Cuál es el secreto? Te preguntarás.

Pues muy fácil. Se trata de poner en tu ensalada un ingrediente que -salvo excepciones de personas que son un poco repugnantes con la comida- le flipa a todo el mundo y hace que cualquier plato pase de “beh, no está mal” a “woah, qué cosa más rica, por Dios, cásate conmigo”. Ese ingrediente es nada más y nada menos que el tomate seco. YASTA, YA LO HE DICHO. No es que sea un ingrediente caro ni exclusivo. Simplemente es poco común. A la gente le da pereza comprarlo, o lo desconoce, y nadie lo usa de forma habitual en sus comidas del día a día. PERO TÚ SÍ, Y POR ESO MOLAS. Felicidades, ya puedes poner tomate seco hasta en las lentejas y pasarán de ser “lentejas” a “lentejas gourmet”. De nada.

Obviamente, poner tomate seco a la lechuga no hace todo el trabajo. Tenemos que combinarlo bien para que no parezca que somos unos farsantes. Pero no te preocupes, son pocos ingredientes y muy sencillitos, dentro receta:

Ingredientes:

-Canónigos o mezcla de canónigos y rúcula

-Tomate normal (yo utilicé la variedad kumato)

-Queso feta

-Nueces

-Tomate seco*

Aliño: aceite de oliva virgen extra y vinagre balsámico (opcional)

*El tomate seco lo puedes comprar directamente hidratado (no se te ocurra comértelo seco, por deus). Suele venir en botes de cristal en aceite listo para consumir (si es de girasol, mejor no lo compres). Yo te aconsejo comprarlo seco, hidratarlo en agua caliente y meterlo en un bote con aceite de oliva virgen extra (o mitad aceite suave y mitad extra). Aguanta para siempre en la despensa, o eso quiero creer.

Pasos

  1. Abre la bolsa de canónigos, saca los canónigos, ponlos en un bowl… ¿En serio te tengo que explicar esto?
  2. Corta el queso feta en daditos, que quede mono para la foto.
  3. Corta el tomate y ponle un poquito de sal, que sino está muy soso.
  4. Añade 4 ó 5 tomates secos hidratados. Córtalos en trozos si son muy grandes. Si tienen mucho aceite, quizá no necesites añadir más para aliñar la ensalada. No queremos una ensalada aceitosa.
  5. Echa algunas nueces que le darán un toque crujiente y rico a la ensalada. Chas chas chas. Ya lo tienes.

Esto es todo cocos, un plato rápido, sencillo, saludable y gourmet. ¿Qué más quieres de mí?

Por cierto, recuerda que esta ensalada está bien como entrante, pero no como plato principal. Compleméntala con alguna proteína y ya le habrás dado a tu cuerpo todo lo que necesita.

P.D. Yo a veces me tomo esta ensalada para desayunar, pero  no se lo digas a nadie.

 

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